Nunca fuimos nada, quizás nunca lleguemos a ser nada, pero dentro de nosotros siempre habitarán las ganas de ese todo, de ese instinto animal por el que no nos debemos dejar dominar.
Te he querido más de lo que te crees, y más incluso de lo que creo yo. Por eso, sigues siendo ese pensamiento de cada dos por tres, de cada tres por dos.
Te acuerdas de cuando no nos poníamos de acuerdo?
Ahora sí estamos de acuerdo, nunca más nos volveremos ni a rozar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario