Lugares que siempre tendrán sabor a momentos del pasado.
Y por ahí, paseaba de la mano con él, mientras se hacía de noche y se acortaba el espacio entre los dos.
Ahí nos sentamos, para conocernos, la primera vez.
Y ese muro fue testigo de lo mucho que podía llegar a quererte, incluso cuando la lluvia se apoderaba del momento.
Justo ahí, intentabas que me creyera tus mentiras, y me prometías historias de Disney.
Y este. Este es el sitio que con más cariño recuerdo.
Las tardes que pasamos aquí sentados, mirando el azul infinito, y procurando querernos mucho.
Cómo olvidar allí dónde algún día fui tan feliz con él?
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