Y se preguntaba cada día si merecía la pena renunciar al amor.
El amor que tantas veces le hizo sentir que era única, intocable, y sobretodo, perfectamente imperfecta para alguien. El amor que le hizo pasar noches en vela, y días soñando. El amor al que tantas veces odió, ahora había desaparecido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario