sábado, 9 de febrero de 2013

Un día por la mañana, mientras caminaba me acordé de ti.
Tú no aparecías. No has aparecido en todo este tiempo, por más que yo me haya empeñado en que iba a encontrarme contigo casualmente, como tantas otras veces.
He recordado que cada vez que te veía, no quería hacerlo, quería que el frío te evaporase de la acera, y de mi cabeza. Y ahora que ya nunca estás, mi corazón pregunta por ti.
Pregunta por tu cara, la cara que he pensado siempre que no podía dormir.
Dónde estás, que no vuelves?


1 comentario:

  1. En esos momentos la rutina es extrañar.
    Saludos.

    Mi blog, utilízalo y sígueme :)

    http://estacionesestaciones.blogspot.com/

    ResponderEliminar