Me acuerdo
de él irremediablemente. Está en todas partes, o en ninguna. Quizás lo veo por
todas partes, porque siempre está en mí, en mi cabeza o en mi forma de
suspirar. Llega a estar tan cerca de mí , que no puedo contener las ganas que
tengo de dejarme llevar, de decirle que nada es imposible, que todo se puede
intentar, que él es ese, que yo soy esa. Que lo necesito, joder. Que desde
entonces no lo puedo sacar, porque aunque lo intente con todas mis fuerzas,
siempre vuelve.
No hay comentarios:
Publicar un comentario