jueves, 16 de mayo de 2013

Felicidades, CFF!

Esta es una entrada diferente. Aparco todas mis ralladas, mis malos y buenos momentos, mi día a día, para dedicarle unas palabras a alguien poco especial para mi.
 El cumpleaños de un retrasado, que me acompaña en mis noches dolorosas de estudio para reírse de mi, y que me aguanta siempre que estoy de mal humor (todos los días).
Y como nunca he escrito sobre él en este pequeño rincón de mi vida, me apetecía decirle algo, aunque fueran cuatro frases prefabricadas que se dicen en todos los cumpleaños.
   
 Sabes que aunque seas un poco inútil y me hagas rabiar continuamente, te he cogido cariño. No me preguntes por qué, porque yo tampoco lo entiendo, pero es un hecho, que cuando pasamos mucho tiempo sin saber el uno del otro una extraña fuerza, llámala aburrimiento o necesidad, nos hace volver a empezar, empezar a vacilarnos, a discutir, sobre todo a DISCUTIR, porque un día sin discutir ya no es un día.
 Si ahora estás leyendo esto, es porque te he dicho que entres en mi blog, para que no pienses que me he olvidado de ti, ni de tu fecha.

Muchísimas felicidades, dulcísimos 17 y que sean peores que los 18. 



















 En realidad esto iba a ser un "cursi texto" de 2983092183 palabras, pero creo que en el examen de lengua he dejado toda mi inspiración a la hora de escribir.

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