domingo, 26 de mayo de 2013

Siempre vuelve, y esta vez no ha sido diferente.
 No puedo dejar de pensarlo, pero cuando me habla no quiero verle. Sé que sería un error quedar con él, y que sólo serviría para que me sintiese más idiota aún, si eso es posible.
 Sé que no me va a respetar, porque no respeta a nadie, y no quiero ser "la otra", a la que no enseña a sus amigos, a la que sólo llama cuando no tiene un plan mejor, a la que deja tirada cada vez que puede, y de la que pasa cuando intenta ayudarle. Yo no soy nadie a quien haya que esconder. Cometí errores, sí, pero ya los pagué en su momento, y no tengo de qué avergonzarme.
 Yo no me arrepiento de nada ni de nadie, porque las personas son personas y no errores. Yo no quiero tener algo hoy con él, y ser mañana su error. Porque yo no soy el error de nadie, y si tengo que elegir entre quererme a mi o quererlo a él, es hora de que me elija a mi.
  De una vez por todas tengo que ser lo primero y aprender a decir que no, aunque se haga cuesta arriba, aunque me coman las ganas de verle, tengo que mantenerme firme en mis convicciones, y no caer ni una sola vez más. Porque no necesito que me quiera una hora, necesito que lo haga las 24 horas del día. Y sé que no va a cambiar, y que aunque diga querer a una, embaucará a 10 más.
 ¿Por qué no puede cambiar, y querer sólo a una? Parece que es superior a él, pero es más sencillo de lo que él hace que sea. Cuando quieres a una persona, las demás dejan de existir, y sólo existe una.
 Si algún día es capaz de ver que yo sólo he deseado siempre lo mejor para él, y que sólo necesito a una persona... si algún día es capaz de ser ESA persona, entonces seré suya, completamente suya. 
http://www.youtube.com/watch?v=XWh5YR8sVrI&list=PLEE0E08B7ACE0E4A4 
























-Tengo 2000 razones para olvidarme de todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario