viernes, 23 de agosto de 2013

21/08

Empiezo a preguntarme, qué es lo que me pasa. ¿Por qué sigo aquí aún después de prometerme mil y una veces que se había acabado?
 Salgo a la calle con el único pensamiento y el único propósito de verte. Y a veces, incluso lo consigo. Te veo, ahí, a lo lejos, y sé que me miras, y finjo no prestarte atención, pero en cuanto te giras, vuelves a tener mis ojos clavados en ti.
 No puedo evitarlo, y mira que lo he intentado, que he intentado no mirar tu última conexión de whatsapp, que he intentado no leer nuestras conversaciones. Mira que he intentado no hacerte más preguntas estúpidas. Y con qué resultado? Con nefasto resultado, porque cada día siento que esto se hace más grande, y que no te voy a poder sacar de la cabeza nunca. También siento que de lo que algún día pude ser para ti no queda nada, que no somos ni la sombra de lo que fuimos, ni una mínima parte de lo que pudimos ser. Y yo echo de menos todo eso, las risas, los enfados, las caricias que se quedaban en caricias, los besos que terminaban en sonrisa, pero sobretodo, te echo de menos a ti. Como antes, o como ahora. Te echo de menos a mi lado, o llamándome fea, echo jodidamente de menos ese "Laurita", que sólo me decías cuando no te hacía caso.
 Sabes donde estoy, Sabes que siempre estoy, y ese es el problema, que crees que lo tienes todo hecho, que me puedes llamar cuando te apetezca porque yo iré corriendo. Pero ya no va a ser así más. Sí, ya sé que siempre digo lo mismo y acabo yendo corriendo, literalmente, cuando me lo dices... pero las cosas han cambiado, o quizás siguen como siempre, y por eso quiero cambiarlas. 
 Me voy en menos de un mes, a empezar de cero, y mientras tanto no puedo ir como un perro a tus silbidos, porque no podría soportar que me pisaras ni una sola vez más. Te he perdonado siempre, y sabes que no te lo merecías. Te he perdonado que me tratases como a la última mierda de este mundo, y no sólo una vez, si no, todas.
 He perdonado todo, y te he ayudado siempre, te he dado consejos, me he apartado cada vez que lo has necesitado, y he mentido por ti.
 Creo que es imposible que pueda hacer nada más ni por ayudarte, ni por complacerte. He hecho todo lo que he podido y más porque fueras feliz, incluso cuando me jodía, lo he hecho igual. Y te he antepuesto a muchas cosas. Te he traído a mi casa, que aunque para ti no signifique nada, para mi es un signo de que confío en ti, y del cariño que te tengo, porque he estado con tío y tíos, y me he tirado a alguno que otro, pero en mi casa, sólo han entrado mis amigos, y algunos, ni eso. Y lo has hecho tú, que ni eres mi amigo, ni eres más que un "polvo ocasional", si se le puede llamar así.
 Y aún con todo, no te has dado cuenta de lo que estoy dispuesta a hacer por ti. Sólo me ves como a la pringada a la que llamas y va. Como a la que te puedes tirar cuando quieras, porque no tiene sentimientos, sólo es una guarra.
 Pues voy a empezar a imponer mis criterios, que empiece a pensar algo más mi cabeza y deje de guiarme de una vez por los instintos. Los instintos no me abrazan cuando me siento sola, ni me secan las lágrimas cuando pienso en ti.
 Ya va siendo hora de recuperar mi vida, la vida que tenía antes de ti, y que tú te has quedado. 
 Ya va siendo hora de decirte adiós.


  Psdt: No eres mío, ni nunca lo has sido. Vuela libre, y nunca más recuerdes que existo.







Te echaré tanto de menos, que no sé cómo lo voy a soportar..

No hay comentarios:

Publicar un comentario