lunes, 28 de octubre de 2013

Bendita distancia.

Pensé que te echaría de menos. Que esto sería imposible sin ti. Sin tus tonterías, sin verte día sí, día también. Pero ha sido realmente fácil estar sin ti, vivir sin ti, sin pensar en ti, sin saber de ti. Olvidarme de ti.  
 Y ahora que ya no ocupas ningún lugar en mi vida me aventuro a decir que estas serán las líneas definitivas, aquellas que siempre prometía escribir y que finalmente se quedaban en una parrafada más, a la que le seguiría otra y otra, y otra más. 
   Sin saber cómo, has desaparecido. De vez en cuando aún pienso que existes, si te veo conectado, o si me da por leer conversaciones que nunca debieron existir entre nosotros. ¿Dónde estás? No lo sé. A veces me pregunto qué lugar ocupabas en mi corazón, que tanto dolía y que tan pronto ha desaparecido. Sólo un mes sin ti, y ya me cuesta recordar cómo me mirabas. Sólo un mes sin ti, y ya me duelen otras personas que no son tú. Sólo un mes... tan pronto se dice, y tan grande suena.
Te voy a echar de menos. Voy a echar de menos, todo eso que no éramos y yo quería que fuésemos.. todo eso que ya nunca seremos.

  Te guardaré un trocito de almohada, un trocito de mi... por si algún día vuelves, para quedarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario