Trasnocho por escribir, o escribo porque trasnocho. El caso es que tengo ganas de llegar a mi casa, de tomarme un respiro de todo esto, y simplemente pasear por mis calles, sin saber a donde ir, por eso que dicen, del simple placer del paseo. Sin pensar en trabajos, ni facultades, ni en personas que se van y vienen. sólo pensando en mi siempre, en mi casa, en mis seres más queridos...
Y en el fondo, ya ni siquiera tengo miedo de encontrarme con nadie. Nadie puede desestabilizarme. nadie puede hacer que me sienta insignificante, como antes. Será cosa de la edad, o de que estoy cansada de preocuparme por todo y todos, por ser lo más perfecta posible, lo más fácil, lo más difícil, lo más... en fin. Sólo quiero volver a mi realidad, salir de aquí.
Sácame de aquí o sácame de quicio, compartí antes de venir de nuevo... Ahora quiero salir de aquí, como buena inconformista. Quiero que alguien venga y me saque, me ayude a dormir, a vivir, a ser, a sentir, a seguir pensando como lo hacía antes.
Ni me puedo creer que las cosas cambien tanto. Pero ahora suena Russian Red, y me siento como si tuviera 16 años otra vez, o quizás menos.
Me voy a ordenar mi vida, no me esperéis despiertos.
Att: Hasta pronto, Salamanca.
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