domingo, 19 de abril de 2015

Sin un guión, improvisando sobre las teclas.

No entiendo lo que me pasa con la vida, ni con el mundo, ni siquiera conmigo misma, y nadie se merece aguantarlo ni sufrirlo. Y en ocasiones, me empeño en atar con una cuerda a las personas o a los sentimientos, como si de verdad se pudiera. Sin ser del todo consciente de que lo que siento no es lógico, ni bueno para mi, ni para nadie... Y, en realidad, siempre lo aviso, aunque se tome a broma, que no soy ni medio normal, ni le doy las vueltas lógicas a las cosas. Si algo tengo es el poder de darle mil y una vueltas a algo que no las tiene, y estrujar cualquier detalle hasta hacer lo bueno malo. No lo hago porque quiera, o conscientemente, simplemente lo hago, porque supongo que me he convertido en ese pequeño mounstro negativo, que sólo serviría para escribir series al más puro estilo "Mentes Criminales", porque saco lo peor de cada persona, aunque no quiera. 
Finalmente, nadie me decepciona, porque no podría ser nada peor de lo que me lo imaginé en un principio, ni peor de lo que pensé después de darle millones de vueltas... pero aún así, a veces bajo las defensas, o descubro mis cartas, y terminan haciéndome daño. 
Algunas veces pienso que lo que siento es algo normal, hasta que lo digo en voz alta y los demás me miran con cara rara, y me dicen que me estoy comportando como una loca. Al fin y al cabo, nadie está loco consigo mismo.. no sé si me entendéis. La normalidad es hacer lo que hace todo el mundo, y todos los que no lo hacen están locos, fin. 
Estoy cansada de todo eso, y de no poder estar bien con nada ni nadie, porque todo me agota, me cansa, todo deja de tener sentido o deja de gustarme lo suficiente para aguantar el dolor de cabeza que trae consigo. Pero hasta que se me pase, o aprenda a sobrellevarlo de mejor manera, no debería implicar a nadie en mi vida. Y qué cojones hago ahora. ¿Me voy, y no vuelvo? Salgo por esa puerta, por la que debí haber salido, sin hacer ruido y me voy para siempre. Sin hacer ruido, ni daño, ni sentir nada. 
Joder, qué fácil parece al escribirlo, y qué poco se me saltan las lágrimas de sólo pensarlo.
 Necesito que alguien me diga qué es lo que tengo que hacer, si lo mejor es seguir aquí, desnudándome cada día sobre palabras o volver a mi vida vacía de noches turbias.
Quitadme todo esto de la cabeza, y decidme que así soy feliz, que lo que necesito es centrarme... que que un chico me haya guiñado el ojo, y otro se hubiese inventado verme para hablar conmigo por la calle, es totalmente normal, que eso le pasa a todo el mundo cuando está con alguien, y lo ignora, y sobrevive. Que todos esos chicos que me hablan sólo quieren quedar para hablar porque tengo una conversación muy profunda, y que la próxima vez que vea al moro no querrá tirárseme al cuello como siempre. Podéis Decírmelo, y convencerme de que estoy haciendo lo correcto... que las comidas de cabeza son el precio que tengo que pagar ahora por ser feliz el resto de la vida... o al menos hasta que se canse de mi, o me la juegue, lo que venga antes. 
 Joder, me voy a dormir y a dejar de pensar en nada, porque acabaré por volverme loca del todo, o por huír... lo que sea más fácil, y más rápido.


Att: Venga, adiós.

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