Apenas sé en qué día vivo, parece que llevo aquí una eternidad, y al mismo tiempo, que este año se ha pasado volando.
Las despedidas forman parte de la vida, y aunque nunca sean fáciles, sencillamente, son, existen, y tenemos que asumirlo. Aunque personalmente, no quiero asumir que voy a pasar dos meses sin verlo. Pasa una semana y ya quiero irme a buscarlo... dos meses, joder, qué grande suena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario