martes, 25 de agosto de 2015

26/06/15

Apenas sé en qué día vivo, parece que llevo aquí una eternidad, y al mismo tiempo, que este año se ha pasado volando. 
Las despedidas forman parte de la vida, y aunque nunca sean fáciles, sencillamente, son, existen, y tenemos que asumirlo. Aunque personalmente, no quiero asumir que voy a pasar dos meses sin verlo. Pasa una semana y ya quiero irme a buscarlo... dos meses, joder, qué grande suena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario