Retomo las hojas, como cada vez que me rompo.
Cometo errores continuamente, pero rara vez me paro a solucionarlos.
Pude hacerlo el viernes luciendo una preciosa resaca, y la manía de querer parecer inocente de cualquier crimen.
Pude hacerlo el sábado, pero, me importa más el "qué dirán" que mi propio ser.
Pude correr desesperadamente el domingo hasta la farmacia más cercana y agachar la cabeza, como si el placer fuese pecado.
Pero no. No lo hice. Y hoy es lunes por la noche, y mi vida llora, porque lo peor es siempre lo que me ocurre a mi.
Que un fallo lo tiene cualquiera, que puede ser sólo una falsa alarma, que no debo preocuparme... pero... joder.
Se me está rompiendo en mil pedazos el alma sólo por pensar que es posible que haya alguien dentro de mi.
Pray for me, please.
No hay comentarios:
Publicar un comentario