El mundo. Cada vez más en mi contra.
A menudo, busco entre mis recuerdos, motivos por los que seguir dejándome la piel. Y pocas veces los encuentro. Todo eso tan bonito del amor, ya no tiene cabida en mi vacía vida universitaria. Ni siquiera encuentro como satisfactorio el amor esporádico. Nada me llena, nada me resulta envolvente, nada me apetece.
Sueño con desaparecer en una nube de humo, despacito, sin que me duele, lo que me está doliendo estar viva.
Me gustaría decir que ya pocas veces pienso en el innombrable, pero sería mentir. Justo antes de mi último desastre estaba hablando con él. Y siento que ya no podré ver su contestación, que ya nunca tendrá el mismo sabor que ese día tenía.
Apenas me ilusiona el hecho de que mañana sea jueves, y de que posiblemente vea al rubio que más cerca me queda. Es triste, supongo, que las cosas terminen por cansarme una y otra vez. Pero más triste es, que pierda todo lo que tengo, por poco que sea, y se destruya para siempre.
Att: No quiero despertarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario