Ayer fue el día en el que perdí el miedo a tener un hijo, y un poco más, la fe en la humanidad.
Sólo puedo crecer.
Las cabezas vacías no suenan a hueco cuando chocan contra una pared. Suenan a hueco cuando abren la boca.
Es difícil de entender, pero no voy a dejar de ser lo que soy porque a los demás no les guste,
Att: Me voy a mi casa, pero dejo atrás un hogar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario