domingo, 11 de enero de 2015

19-12-14

Ayer fue el día en el que perdí el miedo a tener un hijo, y un poco más, la fe en la humanidad. 
Sólo puedo crecer.
Las cabezas vacías no suenan a hueco cuando chocan contra una pared. Suenan a hueco cuando abren la boca.
 Es difícil de entender, pero no voy a dejar de ser lo que soy porque a los demás no les guste,




Att: Me voy a mi casa, pero dejo atrás un hogar.

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