No sé en qué saco roto caerán estas palabras, ni tampoco sé cuál de tantos es el motivo por el que empiezo a escribir esta vez.
He vivido toda mi vida en un punto de inflexión, y he fingido que las situaciones mejoraban con el tiempo.
Ha pasado tiempo, y no han mejorado.
Vivo más calmada que cuando estudiaba en el instituto, pero aún tengo cosas dentro que me obligan a comportarme como una cría. Cosas que no he podido sacar, que nadie ha podido.
Att: Yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario