Aquí me tenéis, queriendo más fuerte que nunca. Más fuerte de lo que querría, de lo que debería. A expensas de que me rompan el corazón de forma estrepitosa. Pero al fin y al cabo, queriendo fuerte.
Ha vuelto, y no quiero que se vaya nunca.
Hace que me tiemblen las piernas, que no deje de sonreír y que me sienta la más guapa, incluso por las mañanas.
Si quería a un príncipe, creo que he encontrado algo mejor, sin caballo, sin corona, pero capaz de fundir mi hielo con sólo un abrazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario