Han pasado ya unos días desde la última vez que escribí. Será que cuando estoy feliz no escribo, o que he estado tremendamente ocupada haciendo un trabajo que casualmente tengo que entregar mañana, y no he acabado. Pero, no hemos venido aquí a hablar de lo vaga que soy, porque me faltarían líneas.
Siempre vengo a hablar de sentimientos... ya sean buenos o malos. Como se puede leer entre líneas unas frases más arriba, no podría ser más feliz. Bueno, podría ser más feliz, pero para ello necesitaría que estuviese aquí a mi lado. Y que no se fuese.
Puede que siga tan acojonada como siempre, pero he decidido limitarme a disfrutar de lo que venga, y si mañana en lugar de venir, se va...supongo que no podré hacer nada. Pero hasta mañana, quiero exprimir cada segundo que pase a su lado.
Y si me enfado, sólo tengo que girarme en la cama hacia el lado en el que él me está mirando, sonreír y que se me pase al instante.
Porque tiene el poder de hacerme sentir cosas, que creía imposibles de sentir, así, tan de verdad, y tan sin tener que negarlo, o esconderlo.
Lo quiero, porque no podría ser mejor.
Att: La que echa de menos a su perrito mañoso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario