jueves, 18 de junio de 2015

27/05/15

Toca a su fin otro día de tantos.
He tenido tiempo para reflexionar, y para ser consciente de lo que está pasando y de lo que está por llegar.
Creo que mañana haré lo que en política se llama "jornada de reflexión", y pensaré si merece la pena seguir pasándolo mal.
 Me duele tener un día bueno y mil malos, y por eso creo que mi decisión está tomada, pero como bien hablé, hace unos minutos con una gran amiga, esto no consiste en lo que él dijo de un barco en el que remamos los dos. Yo soy la única que remaba, y él se limitaba de vez en cuando a darme palmaditas en la espalda, y a decirme que siguiera remando cuando yo me cansaba de remar. Ahora, he dejado de remar, y sencillamente vamos a la deriva, él no va a remar, y si me bajo del barco, se limitará a decirme que gracias por el viaje y que sea muy feliz.


Att: La que nunca ha sabido remar sola.

No hay comentarios:

Publicar un comentario