Ha pasado un día... en realidad, dos.
Y no ha vuelto a hablarme. Duele... pero podré acostumbrarme a esto.
Sé que soy más fuerte de lo que parezco, o de lo que siempre digo ser, por eso, voy a mantenerme firma aquí, esperando una palabra, un hecho, una prueba de que es real, que sé que nunca llegará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario