Supongo que tarde o temprano debemos darnos de bruces con la realidad... y a mi me ha llegado la hora.
Es duro pensar que todo aquello que he construido con tanto esmero se viene abajo poco a poco, porque está construido sobre la idea equivocada. Todo lo que siento por él, está cimentado en el hecho de que tengo, tenía, alguna, la más mínima posibilidad con él. Pero, de pronto, todo eso se derrumba, y yo con ello.
Esto no es un castillo de naipes. No puedo volver a colocarlo todo, y fingir que nada ha pasado, como si todas las piezas estuvieran como estaban antes de desplomarse. No puedo mirarlo como si nunca le hubiera dicho nada, porque sería mentirme.
¿Qué hacer cuando después de declararte a la persona a la que quieres, esta finge que no ha pasado nada, que no le has dicho nada?
Que alguien me explique qué es lo que se supone que debo hacer ahora... Cual es el siguiente paso que debo dar.
Me siento demasiado absurda como para seguir intentando ser nada más que lo que soy ahora para él (NADA). Y no tengo ganas de humillarme más por nadie, que bastante lo he hecho durante toda mi vida. Aún así, mi parte masoquista me obliga a acercarme a él y...
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